Adif ha comenzado las licitaciones para solucionar de forma definitiva los problemas de limitaciones y zonas inundables que afectan al tramo ferroviario entre Linares-Baeza y Moreda, perteneciente a la línea 410 (Linares Baeza – Almería). El objetivo principal de esta actuación es reparar el terreno inestable y proteger la vía frente a las lluvias torrenciales, lo que permitirá suprimir las limitaciones de velocidad que retrasan los trenes de pasajeros y mejorar la fiabilidad de todo el trayecto.

Las zonas afectadas de la línea obligan a los trenes a circular a solo 30 km/h en varios puntos
La falta de firmeza en los terraplenes y el riesgo de inundaciones han convertido el viaje en este tramo de vía única en una carrera de obstáculos. Para garantizar la seguridad del trayecto en tren, Adif se ha visto obligada a imponer Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV) en hasta doce puntos críticos debido al mal estado de la infraestructura.
Actualmente, los trenes de viajeros, que podrían circular a una velocidad máxima de 140 km/h, deben reducir drásticamente su marcha en las siguientes zonas del recorrido:
- Punto negro por hundimiento severo: En el kilómetro 102, la debilidad del terreno causa que los trenes deben limitar la velocidad a 30 km/h.
- Limitaciones a 60 km/h por deformación del suelo: Se registran inestabilidades estructurales en los kilómetros 64, 65, 68, 71 y en el entorno del emblemático viaducto del Hacho (kilómetro 103). Además, existen otros terraplenes vigilados con riesgo en los kilómetros 67, 72, 78, 82 y un desmonte afectado en el kilómetro 101.
- Zonas con alto riesgo de inundación: Las lluvias suponen otra gran amenaza para el servicio. Entre los kilómetros 41 y 42 existe una zona inundable de riesgo alto que obliga a marchar a 60 km/h. Los tramos situados entre los kilómetros 52 y 115 también sufren por las lluvias, provocando balsas de agua que ponen en riesgo la circulación ferroviaria.
El plan técnico: Estabilizar el terreno para recuperar los tiempos de viaje operativos
Para acabar con este goteo de incidencias y reducir las constantes tareas de mantenimiento de urgencia (como el continuo rellenado de piedras de balasto para nivelar la vía), Adif contratará bajo licitación, una empresa especializada para redactar el proyecto de estabilización de la infraestructura. Su cometido es diseñar las mejores soluciones técnicas adaptadas al terreno para corregir las deficiencias.
Los proyectos constructivos definirán al detalle el proceso de ejecución de las obras, priorizando que los trabajos se realicen reduciendo al mínimo posible la afectación al tráfico habitual de pasajeros. Una vez redactados estos estudios, se procederá a la licitación de las obras sobre el terreno, las cuales devolverán la estabilidad a la línea Linares-Almería, garantizando que los trenes cumplan sus horarios sin los imprevistos causados por el estado actual de los tramos afectados.