El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha puesto en marcha un proyecto para asegurar el suministro de traviesas de madera y sus piezas de sujeción. Estos elementos se guardarán como repuestos en los almacenes que la entidad tiene repartidos por toda la península, listos para ser utilizados cuando sea necesario reparar las traviesas de las vías de tren.
¿En qué consiste este contrato y cómo se divide?
Para organizar mejor la compra, Adif ha dividido el presupuesto en dos grandes bloques o lotes, dependiendo del tipo de madera que se va a recibir:
- Lote 1 (Maderas europeas): Se destinarán hasta 2,87 millones de euros para comprar traviesas hechas con maderas de árboles europeos, como el pino o el roble, además de sus piezas de unión.
- Lote 2 (Maderas tropicales): Se reservan algo más de 3 millones de euros para maderas de origen tropical (como el akoga), que son especialmente resistentes a la humedad y al clima adverso.
Logística, plazos y máxima prioridad a la seguridad
Las empresas encargadas de fabricar y enviar las traviesas tendrán que llevarlas directamente a los almacenes de Adif. Los plazos de entrega reflejan que tratar con madera de importación es más complejo: las maderas europeas deberán entregarse en un máximo de 120 días, mientras que las tropicales dispondrán de hasta 240 días.
Al ser las traviesas una pieza clave para que el tren circule de forma segura, Adif aplicará una normativa de control muy estricta:
- Inspecciones obligatorias: Los técnicos de Adif podrán revisar los materiales tanto en las fábricas como en el momento de recibirlos en España.
- Garantía de dos años: Cualquier pieza que se entregue tendrá una garantía de dos años contra fallos de fabricación ocultos.
- Vigilancia de seguridad: Si alguna pieza se considera «crítica» para el paso de los trenes, la empresa no podrá entregarla hasta que Adif revise y apruebe un documento con todos sus certificados de calidad.