El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) da un paso en el mantenimiento de la red convencional del norte peninsular. El Consejo de Administración de la entidad pública, ha publicado el anuncio de licitación para la adquisición y el traslado del material que renovará de forma integral las vías de la línea 100 a su paso por el país vasco.
Detalles económicos y plazos del contrato
La licitación se ha abierto mediante un procedimiento ordinario con un presupuesto total de 12.774.022,34 euros, lo que equivale a un valor estimado del contrato de 10.557.043,26 euros sin impuestos. El adjudicatario final dispondrá de un plazo de ejecución de 16 meses para llevar a cabo la entrega de los materiales.
Materiales para la renovación: más de 8.250 toneladas de acero
El objeto técnico de este contrato detalla que el fabricante deberá suministrar un volumen total de 8.259,418 toneladas de carril ferroviario.
Para optimizar los trabajos en la vía y reducir las futuras necesidades de mantenimiento, el grueso del pedido se compone de barras largas con soldadura eléctrica de alta resistencia.
El desglose técnico de los carriles que se van a fabricar incluye:
- Barras largas soldadas (180 metros): Un total de 8.162,429 toneladas en tipología de carril 54 E1.
- Barras elementales (18 metros): 70,978 toneladas del tipo 54 E1.
- Barras elementales reforzadas (18 metros): 26,011 toneladas bajo la tipología de carril 60 E1.
El proyecto contempla que la sustitución del carril y las traviesas se ejecutará a lo largo de un subtramo en doble vía de algo más de 34 kilómetros de longitud, concretamente desde el punto kilométrico (PK) 493+401 hasta el PK 527+553.
Logística avanzada y transporte a pie de traza
Una de las particularidades más exigentes del pliego técnico es que el precio del contrato incorpora por obligación el transporte y la logística de descarga. El adjudicatario del material deberá responsabilizarse del traslado desde su planta metalúrgica hasta el tramo ferroviario alavés.
En caso de que el traslado definitivo se efectúe por vía férrea, el contratista estará obligado a emplear trenes específicos equipados con sistemas de descarga sobre la propia traza, garantizando que el acero no sufra ningún tipo de deterioro.
El destino final de los materiales será cualquiera de las estaciones integradas en el trayecto entre Vitoria y Araia, o los cargaderos ferroviarios y zonas de acopio próximas que Adif designe para facilitar las labores de montaje