Las obras de remodelación e integración del tren en la capital cantábrica han entrado en una fase decisiva sobre el terreno. La UTE formada por COMSA y Cuevas Gestión de Obras se encuentra ejecutando la primera gran actuación del proyecto: la construcción de una estación provisional y el desvío del trazado de vías actual. Esta maniobra técnica es imprescindible para liberar los terrenos principales y mantener operativo el tráfico de pasajeros mientras avanzan las distintas etapas del plan general.
Cimentaciones profundas y pantalla de pilotes: la ingeniería detrás del desvío
Para poder reorganizar el espacio urbano y ferroviario en un entorno comprimido como el de la capital, los trabajos se centran actualmente en adecuar la geotecnia del terreno y ejecutar la infraestructura básica de contención. Entre el despliegue de maquinaria pesada destaca una pilotadora de gran tonaje, fundamental para llevar a cabo los elementos constructivos estructurales.
- Pantalla de pilotes e hincado: Creación de una barrera estructural bajo el suelo para estabilizar los cortes de terreno y proteger las infraestructuras colindantes.
- Excavación y nivelación: Movimiento de tierras para alcanzar la cota necesaria donde se asentará la nueva plataforma provisional.
- Preparación de accesos de maquinaria: Acondicionamiento de viales para permitir la logística continua de la obra sin colapsar el tráfico de la zona.
- Continuidad del servicio: El diseño del trazado provisional garantiza que las operaciones diarias de trenes de ancho métrico y convencional no sufran interrupciones.
Coordinación técnica para redefinir el espacio urbano de Santander
El desvío provisional de las vías constituye la llave que desbloquea todo el desarrollo posterior. Al desplazar la operativa a esta infraestructura transitoria, los equipos de ingenieros y operarios contarán con el espacio libre de tensiones operativas para ejecutar la remodelación integral.
Esta primera etapa no solo asegura que la movilidad ferroviaria de Cantabria siga funcionando al 100%, sino que sienta las bases para liberar de forma progresiva suelos de uso público que transformarán por completo el mapa urbano del entorno de las estaciones.