Los usuarios de la red convencional de ferrocarril en el norte de España experimentarán una mejora notable en la fiabilidad y los tiempos de viaje a medio plazo. Adif ha puesto en marcha el contrato para redactar los proyectos constructivos que permitirán una renovación integral de la infraestructura, las vías y los sistemas de electrificación en dos ejes clave: el tramo entre Miranda de Ebro y Orduña, y el trayecto que conecta Pamplona con Altsasu.
Esta fase de planificación técnica es el paso previo obligatorio y crucial antes de que las máquinas entren en las vías para su renovación, en unas obras que buscan eliminar retrasos crónicos, optimizar la capacidad de las líneas y reforzar la seguridad ante incidencias meteorológicas u operativas.

Tramos afectados y alcance de la modernización ferroviaria
Las renovaciones se dividen en dos zonas geográficas bien diferenciadas que suman más de 110 kilómetros de red ferroviaria convencional sobre los que se diseñará un lavado de cara absoluto:
- Eje Miranda de Ebro – Orduña (60 km): Los trabajos de diseño se han fragmentado en dos subtramos para agilizar los procesos técnicos. El primero cubrirá el trayecto entre Miranda de Ebro e Izarra, mientras que el segundo se centrará en el trazado entre Izarra y Orduña.
- Eje Pamplona – Altsasu (52 km): Al igual que el anterior, este corredor navarro se dividirá en dos proyectos independientes: el subtramo Pamplona-Hiriberri Arakil y la continuación desde Hiriberri Arakil hasta Altsasu.
¿Qué mejoras específicas notará el viajero después de la renovación?
Aunque esta fase inicial corresponde a la redacción técnica de los proyectos, los criterios exigidos por Adif en la renovación definen con exactitud qué elementos se van a cambiar para transformar la experiencia del usuario y del transporte de mercancías:
- Vías más estables y seguras: Los proyectos determinarán la sustitución de los materiales actuales de la vía (carriles, traviesas y balasto) por componentes de última generación, analizando al detalle el trazado actual.
- Protección del terreno: Se realizarán intervenciones directas y tratamientos específicos en las trincheras y terraplenes del recorrido para evitar desprendimientos o problemas derivados de las lluvias que habitualmente interrumpen el servicio en estas zonas.
- Modernización eléctrica: Se rediseñará por completo el sistema de electrificación y la Línea Aérea de Contacto (catenaria) en ambos tramos para garantizar un suministro de energía estable y sin caídas de tensión, reduciendo a la mínima expresión las averías que dejan los trenes parados en mitad de la línea.
- Menos mantenimiento correctivo: Al elevar el estándar de la infraestructura, se reducen las obras de emergencia por fallos inesperados, permitiendo una planificación limpia que no sorprenda al viajero con cortes de última hora.