La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha estimado parcialmente la denuncia presentada por el operador privado Iryo contra Renfe Mantenimiento, requiriendo a la filial pública que permita de inmediato el acceso de los trenes de su competidor al taller de La Sagra (Toledo). Tras más de 18 meses de negociaciones continuas, Renfe denegó el servicio a solo dos semanas de iniciar los trabajos programados, una decisión sin justificación objetiva que ponía en serio riesgo de inmovilización a la flota de Iryo y amenazaba la estabilidad de la oferta de alta velocidad en España.
Una negativa sin justificación que ponía en jaque la operativa de Iryo
El mantenimiento pesado de los trenes es una operación crítica en el sector ferroviario: si un vehículo no pasa estas revisiones en los plazos estipulados por la normativa de seguridad, no puede circular. En el marco del expediente STP/DTSP/014/26, el regulador ha concluido que Renfe Mantenimiento incumplió la obligación legal de ofrecer sus servicios de forma transparente y no discriminatoria una vez que estos han sido puestos a disposición del mercado comercial.
- Falta de procedimiento: Renfe retiró su oferta sin aplicar los mecanismos legales de coordinación o criterios objetivos de priorización para acomodar las solicitudes de otros operadores.
- Impacto en el servicio: La cancelación repentina dejaba a Iryo sin alternativas viables a corto plazo, arriesgándose a inmovilizar material rodante, incumplir sus compromisos de capacidad con Adif y recortar frecuencias a los viajeros.
- Alcance de la resolución: La obligación impuesta afecta de forma directa a los 19 trenes negociados originalmente entre ambas compañías.
Alcance del dictamen: desmontaje de bogies en La Sagra e intervención R2
El dictamen de la CNMC busca equilibrar el derecho de acceso a infraestructuras clave con las ofertas reales que se pusieron sobre la mesa durante la negociación. Por ello, la resolución del organismo regulador fija unos límites muy claros sobre qué operaciones debe prestar el taller público y cuáles quedan fuera de la orden.
- Acceso obligatorio a La Sagra: Renfe Mantenimiento deberá facilitar la entrada de los trenes de Iryo a estas instalaciones para llevar a cabo de forma específica las labores de desmontaje y montaje de los bogies, manteniendo las condiciones previamente pactadas salvo que alcancen un acuerdo alternativo.
- Exclusión del taller de Valladolid: Se exime a Renfe de realizar el mantenimiento de los bogies en su centro de Valladolid, al haber quedado acreditado que Iryo cuenta con alternativas viables en el mercado para ejecutar estas operaciones concretas.
- Denegación de la auto prestación «R2»: La CNMC ha rechazado la pretensión de Iryo de acceder a las instalaciones de Renfe para ejecutar por sí misma la totalidad de las operaciones asociadas a la gran revisión «R2», ya que esa posibilidad nunca formó parte de la oferta comercial inicial planteada por Renfe.