Las obras de la nueva estación intermodal de Almería y la integración del ferrocarril en la capital almeriense entran en su fase decisiva. Tras la inspección técnica realizada por las autoridades del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, los trabajos encaran el tramo final con una prioridad técnica clara: reanudar el tráfico comercial en la línea convencional Almería-Granada en cuanto concluyan las pruebas y trámites de seguridad reglamentarios, mientras de forma paralela continúan los trabajos de la Línea de Alta Velocidad (LAV) Almería-Murcia.
Una infraestructura intermodal clave: datos y capacidad técnica
El proyecto transformará por completo la movilidad de la provincia al unificar el tráfico de trenes y autobuses en un único nodo intermodal. La infraestructura se compone de dos edificios independientes diseñados para absorber un alto flujo de viajeros, sumados a un subterráneo de gran capacidad:
- Terminal ferroviaria: Edificio de dos plantas con 2.775 m² de superficie operativos para prestar servicio a un total de seis vías. En la actualidad, finalizada la estructura y la cubierta, los trabajos se centran en el revestimiento exterior y el equipamiento interior.
- Estación de autobuses: Espacio de 2.250 m² dotado con 26 dársenas. Se avanza a buen ritmo en la tabiquería interna y en los acabados de fachada.
- Aparcamiento subterráneo: Ubicado bajo la terminal de autobuses, ofrecerá hasta 400 plazas para vehículos con accesos rodados y peatonales. Con la losa de fondo ejecutada, las tareas se concentran en los forjados intermedios.
- Canal de acceso e integración urbana: Soterramiento del trazado mediante un túnel de 1,9 km entre El Puche y la avenida del Mediterráneo. Ya se han montado más de 2 km de vía de los 8,7 km totales proyectados en el tramo de acceso.
El diseño del canal de acceso incluye una doble vía: una de ancho estándar internacional y otra de ancho mixto (o tres hilos), una solución técnica que permitirá la convivencia operativa de trenes de alta velocidad y servicios convencionales.
Avances urbanísticos y despliegue del Corredor Mediterráneo
Más allá de la propia estación, la integración del ferrocarril en Almería está devolviendo espacio público a la ciudadanía. Ya se ha reabierto el tráfico rodado sobre la losa en la carretera de Níjar, la autovía del aeropuerto, la avenida del Mediterráneo y las calles Vega de Acá y paso de Goleta. Además, se construirá una nueva pasarela peatonal a la salida del túnel para conectar la avenida Sierra de Alhamilla con la calle Elio Antonio de Nebrija.
Esta actuación, respaldada por un convenio de 235 millones de euros entre Adif, Adif AV, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Almería —con el apoyo de fondos europeos FEDER y NextGenerationEU—, supone una pieza clave del Corredor Mediterráneo. Con más de 2.700 millones de euros ya ejecutados en la LAV Murcia-Almería sobre un presupuesto superior a los 3.600 millones, la línea entra en su fase operativa tras adjudicarse la electrificación del tramo Lorca-Almería, el despliegue del sistema de señalización ERTMS y la telecomunicación GSM-R.