Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) ha puesto en marcha un proyecto de renovación de vías en FGC para transformar la infraestructura ferroviaria en el área metropolitana de Barcelona. Esta actuación, centrada en la sustitución de traviesas bibloque, tiene como objetivo principal garantizar que el trayecto diario de miles de personas sea mucho más confortable, fiable y, sobre todo, seguro.
En qué consiste la renovación de vías en FGC
El proyecto se centra en la línea Llobregat – Anoia. La obra consiste en retirar las antiguas traviesas de hormigón (las piezas transversales que sujetan los raíles) y sustituirlas por nuevas piezas de alta tecnología.
Esta renovación de vías en FGC se llevará a cabo específicamente entre las estaciones de Plaça Espanya y Sant Josep. El trabajo no solo incluye el cambio de estas piezas, sino también la mejora de las sujeciones y, en algunos puntos, de los propios raíles y juntas de dilatación. Se trata de una puesta a punto integral para elementos que están llegando al final de su vida útil tras años de servicio ininterrumpido.
Cómo se ejecutará la sustitución de traviesas bibloque
La ejecución de una obra ferroviaria de este tipo es casi una operación de precisión quirúrgica. Las traviesas bibloque son aquellas formadas por dos bloques de hormigón unidos por una barra de acero. Para sustituirlas en una vía que está «hormigonada» (vía en placa), es necesario picar el hormigón antiguo con cuidado, extraer la pieza gastada y colocar la nueva.
Posteriormente, se instalan nuevas sujeciones elásticas (sistema Nabla) que ayudan a absorber las vibraciones del tren. Esto significa que el pasajero notará menos traqueteo y el ruido exterior disminuirá notablemente. Las tareas se planifican para minimizar la afectación al servicio, asegurando que cada día, al terminar la jornada de trabajo, la vía quede lista para que los trenes circulen con total normalidad y seguridad.
Por qué es importante esta actuación ferroviaria
Mantener la red en estado óptimo es fundamental para evitar averías y retrasos. La renovación de vías responde a una planificación preventiva. Al cambiar estos componentes antes de que fallen, se asegura que la infraestructura pueda soportar la alta frecuencia de trenes que caracteriza a la línea Llobregat – Anoia.
Además, el uso de traviesas bibloque modernas mejora la estabilidad de la vía, lo que reduce el desgaste de las ruedas de los trenes y prolonga la vida de todo el sistema. Es una inversión de futuro para que el ferrocarril siga siendo el medio de transporte líder en sostenibilidad.
Localización y relevancia del proyecto
Las obras se desarrollan en los términos municipales de Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat. Este tramo es uno de los más transitados de toda la red de FGC, conectando el corazón de la capital con el Baix Llobregat. Cualquier mejora en este «cuello de botella» repercute positivamente en toda la red, permitiendo una mejor gestión del tráfico ferroviario y una conexión más fluida para los municipios de la provincia.