Detector de Caida de Objeto ilustrativo, en la Madrid - Sevilla.
La seguridad en las vías del tren en España está a punto de recibir un impulso tecnológico decisivo. Adif Alta Velocidad ha puesto en marcha un proyecto para blindar el tramo ferroviario que une Valencia con Tarragona. Se trata de la instalación de detectores de caída de objetos, un sistema inteligente diseñado para evitar accidentes y garantizar que la vía esté siempre libre de obstáculos.
Esta actuación se centra en la línea conocida como L600, específicamente en el trayecto que va desde Valencia Nord hasta el Cambiador de la Boella. Con un presupuesto de licitación que supera los dieciséis millones de euros, esta obra es una pieza clave para la modernización del transporte en el arco mediterráneo.
¿Qué son los detectores de caída de objetos y cómo funcionan?
Los detectores de caída de objetos son, esencialmente, centinelas tecnológicos. El proyecto consiste en instalar dispositivos especiales en los pasos superiores (puentes) que cruzan sobre las vías del tren.
Su funcionamiento es tan sencillo de entender como eficaz:
- Se instalan unas mallas sensorizadas o cableados de fibra óptica en los laterales de los puentes.
- Si un vehículo que circula por arriba pierde carga o sufre un accidente y algún objeto cae hacia la vía, el sistema lo detecta al instante.
- Automáticamente, se envía una señal de alerta al centro de control y a la señalización ferroviaria.
- El tren que se aproxima recibe la orden de frenar o detenerse antes de llegar al punto del obstáculo.
Una obra estratégica entre Valencia y Tarragona
El tramo donde se ejecutará esta obra es vital para la conexión ferroviaria del país. Los trabajos abarcan desde Alboraya, en la provincia de Valencia, hasta L’Ametlla de Mar, en Tarragona.
La narración de la obra es clara: durante doce meses, los equipos técnicos trabajarán en la infraestructura actual para integrar estos sistemas sin interrumpir el tráfico ferroviario habitual. No solo se trata de poner cables; se trata de conectar cada puente con una red de datos que «habla» en tiempo real con los trenes de alta velocidad.
¿Por qué es tan importante esta actuación?
La principal razón es la prevención. En las líneas de alta velocidad o altas prestaciones, cualquier objeto en la vía (desde una piedra grande hasta restos de un accidente de coche en un puente superior) puede ser extremadamente peligroso debido a la velocidad de los convoyes.
Además, esta inversión asegura que el Corredor Mediterráneo sea una ruta fiable. Si el sistema detecta algo, se actúa rápido. Si no hay alertas, el tren puede circular con la máxima confianza, evitando retrasos innecesarios por inspecciones visuales preventivas tras tormentas o incidentes externos.
Fuente: Plataforma de Contratación del Sector Público – Enlace oficial a la licitación