El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha dado el primer paso formal para renovar y agilizar la conexión en tren entre Logroño y Miranda de Ebro. El objetivo principal de este proyecto es analizar y diseñar distintas alternativas técnicas que permitan reducir significativamente la duración de los trayectos, manteniendo en todo momento el servicio tanto para viajeros como para el transporte de mercancías.
Un tramo clave para la conexión entre el Cantábrico y el Mediterráneo
El trayecto que une la capital riojana con Miranda de Ebro forma parte de la línea 700 de la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG), una arteria estratégica no radial que conecta el norte y el este peninsular.
- Impacto regional y nacional: Este corredor es fundamental para los desplazamientos diarios de pasajeros y para la logística industrial entre la cuenca del Ebro, el Cantábrico y el Mediterráneo.
- Tráfico mixto: Las futuras mejoras garantizarán que la vía siga albergando tanto trenes de viajeros como de mercancías, optimizando la capacidad de la infraestructura actual.
- Sostenibilidad y vertebración: La actuación se enmarca en los planes estatales para promover una movilidad más rápida, segura y eficiente, respondiendo a las demandas históricas de transporte público en la zona.
Calendario y próximos pasos en la mejora de la línea
La puesta en marcha de estas actuaciones seguirá un proceso por fases para definir la solución técnica más adecuada antes de iniciar las obras sobre el terreno.
- Fase de estudios definitivos: Se han establecido 24 meses para la redacción completa del estudio informativo que determinará el trazado definitivo y las mejoras operativas.
- Siguientes etapas: Una vez definidas las alternativas, el proyecto pasará a fase de evaluación ambiental y diseño de detalle previo a la ejecución de los trabajos en la vía.