Renfe reitera que no renuncia a este proyecto estratégico y modificará los pliegos necesarios para salir adelante, con el objetivo directo de garantizar que ningún viajero se quede sin transporte cuando una vía quede cortada.
Esta decisión busca resolver el problema recurrente de falta de flota al ejecutar Planes Alternativos de Transporte (PAT), asegurando una capacidad de respuesta inmediata y organizada para los usuarios afectados por obras en la red o incidencias graves en la circulación.
Un modelo de trasbordos por carretera más ágil para los viajeros
Hasta ahora, la operadora dependía de contrataciones puntuales y de urgencia cada vez que una línea quedaba interrumpida. Este sistema de gestión provisional ha demostrado ser insuficiente ante el volumen de grandes obras que afronta la infraestructura ferroviaria actual.
Con la creación de la nueva empresa participada, Renfe busca estructurar y profesionalizar el transporte por carretera complementario mediante varios puntos clave:
- Atención garantizada en cortes de vía: La filial asegurará vehículos disponibles de inmediato ante cualquier incidencia o interrupción programada del servicio.
- Flota dedicada a la red ferroviaria: La compañía estima que en los próximos años será necesario movilizar de forma simultánea hasta 300 autobuses en todo el país para cubrir los planes alternativos.
- Sin competencia al sector privado: La operadora recalca que esta sociedad no nace para competir en el mercado regular de autobuses, sino para cubrir la demanda interna y garantizar el derecho a la movilidad cuando falle el tren.
Mejora en la respuesta y ahorro en la gestión
La puesta en marcha de este modelo propio no solo busca eliminar los problemas de transbordo y las esperas prolongadas en las estaciones durante las obras, sino también optimizar los recursos públicos.
Los análisis internos de la empresa prevén una importante reducción de las dificultades operativas en estaciones clave y estiman que el nuevo modelo generará un ahorro de entre 90 y 130 millones de euros a lo largo de los próximos diez años respecto al modelo actual de contratación de urgencia.
Renfe estudiará al detalle las indicaciones del Tribunal para retrotraer las actuaciones al punto procesal correspondiente, ajustar los documentos exigidos y lanzar definitivamente la iniciativa.